Ruleta de chupitos

La ruleta de chupitos de toda la vida es un círculo de plástico con hueco para botellines pequeños y una flecha en el centro. Está bien, pero tiene el problema de cualquier objeto físico: si no lo compraste hace tiempo, esta noche no la tienes. Y un juego de chupito no necesita ese aparato concreto para funcionar. Lo único que hace falta de verdad es que el azar decida quién bebe, y eso lo puede hacer perfectamente un móvil.

Globos: la tensión de la flecha girando

Es la alternativa más directa. En vez de girar una flecha y esperar a que pare, tocas un globo sin saber qué esconde: puede sumar tragos al marcador o hacer que se repartan todos de golpe. La incertidumbre es exactamente la misma que la de ver girar el puntero de una ruleta física.

Globos

Globos

Explota y reza

2+ jugadores

Cartas del Rey: azar con memoria

Aquí el azar viene de la carta que sale, pero con una diferencia respecto a la ruleta: algunas reglas se quedan activas el resto de la partida. No es solo suerte del momento, es suerte que se va acumulando.

Cartas del Rey

Cartas del Rey

El mazo manda

2+ jugadores

Dedos a Cero: cuando el azar sois vosotros mismos

La más rara de las tres: aquí no decide un objeto girando, decide vuestro propio pulso. La cuenta atrás va a una velocidad secreta y nadie sabe cuándo soltar el dedo, así que el resultado se parece más a una lotería que a una habilidad.

Dedos a Cero

Dedos a Cero

Quita el dedo justo a tiempo

2-6 jugadores

Preguntas rápidas

¿Qué es la ruleta de chupitos?
Un juego de mesa físico con vasitos colocados en círculo: se gira una flecha y el vasito señalado se bebe. La gracia es el azar, no el objeto en sí.
¿Se puede jugar a la ruleta de chupitos sin comprarla?
Sí. Cualquier mecánica que reparta tragos al azar hace el mismo papel: Globos, Cartas del Rey y Dedos a Cero son tres formas distintas de conseguirlo desde el móvil.
¿Cuál se parece más a la ruleta física?
Globos, porque cada toque es una tirada de dados sin saber qué va a pasar hasta que ya ha pasado, igual que esperar a que la flecha pare.